martes, 29 de julio de 2008

Click, perdiendo el control.


Y supongo que siempre te llega ese momento que la cabeza te hace Click y empezás a preguntarte, ¿de dónde vengo? ¿Hacia dónde voy? ¿Dónde estoy parada? El tsunami llegó hasta aquí; ¿lo vi venir? Te hace Click la cabeza, y ese Click, termina pareciendo más un ¡Bang!, Esto es una bomba de tiempo, nena. Un ¡Bang! bien grande en letras amarillas y naranjas que te mira y te dice; ¿Sabés, flaca? Nada es como vos pensás, la gente no es como vos creés, las cosas no son así. ¿Las cosas como son? Y entonces, ¿cómo son? Y el ¡Bang! te mira, se caga de la risa y te dice: ¿las cosas? ¡Las cosas son una mierda! ¿Qué querés que sean? Es tu realidad Chuchi, ¿Qué le vas a hacer? Y entonces, vos decís ¡Las cosas son una mierda! Genial, ahora, ¿qué carajo hago? Y llorás, llorás si te gusta llorar como a mi, te encerrás en tu cuarto y apagás la luz y ponés la música bien fuerte para que Mami no te escuche y no te pregunte qué te pasa. Y mientras llorás vas cantando, y encima te vas acordando, y empezás. Suspiraban lo mismo los dos. Y sí, suspirábamos lo mismo. No te confundas, no sirve el rencor. Ya sé, ya sé que no sirve, pero me lastimó ella viste, me hizo pelota, ¿qué hago entonces, si no sirve el rencor? Ponés canciones tristes para sentirte mejor. Si viste, eso hago. Y me encierro en mi cuarto y me apago la luz y me pongo canciones tristes al mango para no contarle a nadie que estoy hecha mierda. Tal vez colmaban la necesidad, pero hay vacíos que no pueden llenar. Es verdad, no pude llenarte ese vacío, Perdón. Poder decir Adiós, es Crecer. Gracias Gustavo Cerati, Gracias Totales, porque si esa canción no terminaba así no sé qué hacía. Poder decir Adiós, es Crecer. Y ahí viene la segunda parte del Click. La primera es que las cosas son una mierda, y la segunda es que superarlas es Crecer. Click (2), amiga. Es Crecer. Rutilante. ¿Y si no podés? Sí podés. No, no podés. Tenés el mundo patas para arriba, y gente a la que le confiabas tu vida te acaba de hacer mierda. No podés. Sí podés. Bueno, como vos digas (andá a la mierda, vos sabés que no podés, aunque en el fondo sabés que sí, pero la verdad no tenés ganas de pensar mucho). Y se resume todo en una de cal, una de arena (¿Cuál de las dos es la buena?) Mirále el lado positivo. Focalizá. Okey, lado positivo, ya está, lo encontré. Pero que no te pidan que seas la misma ahora. No es rencor, ojo, simplemente no sentís lo mismo por esa persona ahora. Algo se rompió, ¿viste? Y no sabés si lo vas a poder arreglar alguna vez. No sabés. [Ella, capítulo cerrado. Usó mi cabeza como un revólver.]
Click. Una boludez el hecho que empezó ese Click, pero es efecto dominó. Tirás una, se caen todas. Y ahí empezás a pensar cosas de vos, empezás a sacar a pasear a tu perra, empezás a pensar en En vos, porque llega el momento que te cansás de pensar Para los demás. Te cansás de decir Stop crying your heart out. ¿Y vos? ¿And when do you stop crying Your heart out? No woman, basta. Vos te estás crying your heart out. Y basta, todo tiene un límite. La culpa es mía, ya lo sé. Tal vez me lo busqué. Pero no hay mal que por bien no venga. Lo que no te mata te fortalece. Frases hechas, clichés. Tu cara de jarrón y tu mundo hecho de clichés. ¡Justo! Ahora sé lo que es perder. Es verdad, ahora sabés. Otro crimen quedará sin resolver. Igual tratá eh, vos tratá. Tratá de poder decir Adiós y Crecer de una vez por todas. Te cuesta cerrar etapas, te diste cuenta ahora. De tantas cosas te diste cuenta. Empezaste a mirar para adentro, para vos, y empezaste a descubrir cosas de vos que te gustan, y cosas que no. It’s personal, myself and I, we’ve got some straightening out to do. No estás en tu mejor momento, pero todo ayuda. No te arrepentís, obvio. No te gusta arrepentirte de las cosas que hacés, sos terca como vos sola. Y El efecto mariposa te quemó la cabeza, también. Pero, al fin y al cabo, Let it be. Speaking words of wisdom, Let it be.