viernes, 17 de octubre de 2008
Mi nombre es Ciclotimia.
Ahora estás mal. Ahora, en este momento, Viernes 17 de Octubre de 2008, 11 horas 53 minutos de la noche, estás mal. El motivo no importa, además de que no se puede decir. Pero, ¿es solamente el motivo que creés? No, sabés que no. ¿Hay varios motivos? Mm, tampoco. Capaz ni siquiera es ese motivo. Capaz fue el detonante, el iniciador, la chispa de magia que hizo que el incendio empiece. Pero no es el motivo de que hoy, ahora estés mal. Y es lógico. Porque esto, se llama Ciclotimia. Así como ahora estás mal, por ahí mañana te levantás y estás bien. Sin ningún motivo, sin nada que influya, sin haber soñado nada lindo. Capaz estás bien, capaz seguís mal. Nunca se sabe. Y si se supiera, si hubiera un motivo para estos cambios de ánimo, entonces no te llamarías Ciclotimia. Te llamarías Persona Normal, que se alegra y/o se entristece por motivos concretos y definidos. Pero no, lamentablemente te llamás Ciclotimia, mucho gusto. Y te aviso que no sirve tratar de buscar causas para esta angustia. No tienen la culpa ni tus amigas, ni tu familia, ni ese chico, ni tampoco ese amigo especial. Tampoco tenés vos la culpa. Esto es un homicidio sin homicida, un secuestro sin secuestrador, un crimen sin criminal. De esto no tiene la culpa nadie, no podés condenar a ninguna persona y decirle 'por vos estoy mal'. Sería hipócrita, y lo sabés. Da bronca esto de no encontrar culpables, porque es más fácil decir 'estoy mal porque me pasó esta cosa'. Es más sencillo encontrar algo que te haya puesto así, porque así tenés opciones: o lo arreglas, o lo condenás, pero algo hacés. Sin embargo, tu nombre es Ciclotimia, y no tenés culpables. No tenés nada que hacer, más que esperar que pase. Es así.