¿Qué hacés? ¿Qué hacés cuando te das cuenta de que ya es demasiado tarde para hacer cualquier cosa? Porque sabés que no hay nada que puedas hacer, nada que te devuelva el tiempo perdido. ¿Qué hacés cuando te das cuenta de que, por más que quieras, ya no se puede volver el tiempo atrás? ¿Qué hacés cuando tomás conciencia de que desperdiciaste cinco meses de tu vida? ¿Quién te los devuelve? ¿Quién te devuelve las horas que pasaste tirada en la cama, las lágrimas que lloraste, las salidas que perdiste, el tiempo que gastaste? ¿Qué hacés cuando te das cuenta de que pasaste los últimos cinco meses de tu vida enroscada en algo que no tenía salida? ¿Qué hacés cuando llegás a la conclusión de que perdiste el tiempo? ¿Qué hacés cuando te das cuenta de que fuiste infeliz tanto tiempo, cuando tenías todo para ser la persona más feliz del mundo? Fue tu culpa, todo fue tu culpa: lo sabés bien. Te traicionaste vos sola, te traicionaste a vos misma, traicionaste tus principios y tu forma de pensar. Te encerraste a propósito, le inventaste excusas a tu propio cerebro para que no te molestara y te dejara actuar impulsivamente, como querías. 'No quiero ser fría, no quiero ser una hoja de papel. Quiero dejarme llevar, pensar con el corazón', dijiste. ¿Sirvió de algo? Y encima, ¿era tu corazón el que pensaba? Yo creo que no. Te encerraste en tu silencio, en tus secretos, para que nadie pudiera entrar y ayudarte. No te ayudaste a vos misma, y tampoco te dejaste ayudar. Le ocultaste todo a todos, a las personas que querés, a las que de verdad te quieren. Dejaste pasar a la persona que te iba a hacer bien. La dejaste ir, le dijiste 'chau'. Y de mientras, seguiste haciendo de las tuyas. Siempre amparada en tus propias excusas, en tus clichés. La persona más o menos 'cuerda' que quedaba en vos a veces se despertaba; te daba señales. Y vos la callabas, le mentías. Te mentías a vos misma. Y mirá, ¡por fin aprendiste a mentir! Es más, mentís tan bien, que lográs engañarte hasta a vos misma. Y ahora, te das cuenta. ¿Porque te diste cuenta ya, no? ¿Te diste cuenta de que hiciste todo mal? ¿Qué hacés ahora? ¿Ahora que sabés que está todo mal? ¿Te arrepentís? ¿Te criticás? ¿Te victimizás? Sí, te arrepentís. Sí, te criticás. Pero no te victimizás, eso nunca. Eso sí que no. Sabés que es tu culpa, lo asumís. Pero, ¿qué hacés? ¿Qué hacés ahora que te das cuenta de que ya no se puede volver atrás?