
Chiquitita dime por qué tu dolor hoy te encadena. Sé que en tus ojos hay una sombra de gran pena. No quisiera verte así, aunque quieras disimularlo. Si es que tan triste estás, ¿para qué quieres callarlo? Chiquitita dímelo tú, en mi hombro aquí llorando. Cuenta conmigo ya, para así seguir hablando. Tan segura te conocí, y ahora tu ala quebrada. Déjamela llevar, yo la quiero ver curada. Chiquitita sabes muy bien que las penas vienen y van y desaparecen. Otra vez vas a bailar, y serás feliz como flores que florecen. Chiquitita no hay que llorar, las estrellas brillan por ti allá en lo alto. Quiero verte sonreír, para compartir tu alegría chiquitita. Otra vez quiero compartir tu alegría chiquitita.