sábado, 25 de abril de 2009

Imperceptible.


No importan las palabras, muévete al hablar. Quien escribe diccionarios no está aquí para explicar, qué mierda es el amor, ni por qué estamos aquí. No es mi mente ni mi alma, no es llorar ni sonreír. Déjame llegar, porque cuando te vi, comencé a olvidar. Si hay que pedir perdón, te voy a perdonar. Ya no importan las excusas, ya no importa el qué dirán. Déjame llegar, déjame ser feliz. Yo conozco tu mirada, yo ya sé cuándo mentís. Déjame llegar, porque cuando te vi, comencé a olvidar. Y cuando salga el Sol, en esta soledad, sentiré que nada alcanza, sentiré que no hay piedad. ¿Por qué todo es así?
¿Qué es lo que hiciste en mí?