Te siento respirar lejos de tu lugar, hoy tuve un sueño con vos. ¡Qué locos éramos los dos, en los ¿buenos? tiempos! Vos deseabas salir de tu eterno jardín; yo de mi tonto fulgor. Cuando encontrarnos era el fin, y la vida el motor. La línea blanca se terminó, no hay señales en tus ojos. Y estoy llorando en el espejo, y no puedo ver.