jueves, 22 de octubre de 2009

Cuánto destiempo, cuánto desamor. Vivimos así, sin darnos cuenta de nada, creyendo que somos eternos, que esta oportunidad de ser felices va a estar ahí, esperándonos.

¡Viviendo como si fuéramos eternos! Tantas oportunidades de ser felices tenemos, y las dejamos pasar, les decimos chau, nos vemos en otro tiempo capaz. ¿A qué estamos jugando? ¿Quién nos creemos que somos, para ver pasar el amor y decirle chau en la cara?

Se nos fue el tren. A los dos.