
Buenas noches - el lobo comenzó a hablar - estoy aquí por última vez, verás. En el bosque mi vida solía pasar, salvaje y cruel, seguro en mi soledad. Tu voz me hizo ver, tu luz me alejó del mal. Los niños sonreían al mirarme, y el amor me hacía llorar. Pero un día el hombre mal me empezó a tratar, abrieron heridas que no cerraran jamás. Padre: volveré a ser feroz, mi garra será mortal. Volveré a dar temor, y el miedo será mi hogar. El bosque escuchará aullidos de tempestad; volveré a ser feroz, un rayo en la oscuridad.