Ella sintió la furia lamiendo su interior, brillando en el terrible vacío.
- ¿Mi mayor fortaleza, decís? No tenés idea.. no sabés.
-¿Qué no sé?
Era demasiado. Se dio vuelta, temblando de rabia.
-No tengo ganas de hablar de lo que siento, ¿está bien?
-¡Sufrir así prueba que todavía sos una mujer! Este dolor es parte de ser humana-
-Entonces no quiero ser humana! No me importa. Ya tuve bastante, ya vi demasiado, me quiero ir, quiero terminar, no me importa más-
-Sí que te importa. Te importa tanto que te sentís como si fueras a sangrar hasta morirte por este dolor.