lunes, 23 de mayo de 2011


la lluvia está cansada de llover
yo / cansada de verla en mi ventana.
es como si lavara las promesas,
y el goce de vivir y la esperanza.

la lluvia que acribilla los silencios
es un telón sin tiempo y sin colores,
y a tal punto oscurece los espacios
que puede confundirse con la noche.

ojalá que el sagrado manantial
aburrido suspenda el manso riego;
y gracias a la brisa nos sequemos
a la espera del próximo aguacero.

lo extraño es que no sólo llueve afuera:
otra lluvia enigmática y sin agua
nos toma de sorpresa / y de sorpresa
llueve en el corazón / llueve en el alma.

mario benedetti-