lunes, 31 de octubre de 2011
pensamientoshilvanadosdeloquefuemidía
en días como el de hoy me dan ganas de estudiar en exactas, estudiar química, matemática. siempre fueron dulces los números conmigo, nunca me trajeron problemas como la comunicación, creo que en estos momentos la comunicación está siendo el problema de todo. demasiada comunicación, poca comunicación. los números no son así, los números no se comunican, no necesitan comunicarse. son lo que son, dan lo que dan, nadie le pide más a un número, nadie le pide a un número que sea lo que no debe ser. un número es una sola cosa, no necesita ser nada más. a veces me gustaría ser un número, tal vez el cuadrado de un binomio. siempre me gustaron los cuadrados de binomios, son tan bellos y simétricos. también me gustaría ser una derivada, porque siempre puede buscarse una más siguiendo la tabla, es un procedimiento tan mecánico, tan libre de dudas. y si el resultado no te gusta podés seguir, seguir y seguir derivando hasta llegar a cero, hasta convertirte en la nada misma y en el todo, porque eso es, el todo. lo único que no me gustaría es ser una función cuadrática, porque tiene dos soluciones, y no me gusta cuando hay dos soluciones. siempre sentí que la solución descartada se debía sentir sola o inútil o algo, por qué no se la toma en cuenta, si también es solución al fin y al cabo. y es porque no es aplicable a la función, y entonces por qué hay dos soluciones, si en la función que es mi vida debería haber una sola y sin embargo hay dos y no me gusta descartar una, pero la vida, digo la función es así. si fuera un poco menos sentimental y un poco más racional y un poco menos tonta iría a exactas, estudiaría química, pero el problema es que no podría escribir, no podría hilvanar los pensamientos de lo que fue mi día de la forma en que lo estoy haciendo, porque en cierto punto estoy comunicando, porque comunicar es parte de mí, toda yo soy comunicación. y no estoy segura de que la gente de exactas quiera ser un binomio o mucho menos una derivada, porque alguien de exactas sabe lo que quiere ser y lo es, no busca derivarse a sí mismo para ser otra cosa como yo, que me derivo. tampoco creo que sientan pena por la solución descartada de la función. no sé a qué venía todo esto, creo que venía todo a explicar que tuve un mal día, que empezó mal ya desde el mismísimo momento en el que me di cuenta de que era lunes, y por costumbre, por naturalización los lunes son malos. este no fue la excepción a la regla, todo empezó mal, desde el momento en el que llegué tarde y todo el pasillo y la escalera estaban llenos de gente que no me dejaba pasar, gente que no entiende que no me quedan faltas y que si llego tarde equivale a media falta más. tampoco entiende nadie que estoy indispuesta, que estoy angustiada y no paro de comer, odio mis hormonas, son tan típicas, me vuelven tan básica. y ese es uno de los otros motivos por los que en realidad tampoco me gustaría tanto ser un número, porque números hay muchos, incluso infinitos, aunque yo eso no lo voy a saber nunca porque debería pasarme la vida contando a ver si alguna vez llego al final y no tengo tiempo para eso porque quiero hacer otra cosa de mi vida que no se pasármela contando. en fin, números hay un montón y yo quiero ser una sola, un poco única. pero en fin, mis hormonas me hacen básica y me hacen ser celosa de cosas que no debería ser, pero realmente no lo puedo evitar, soy así de histérica, aunque no debería molestarme y lo sé. entonces tengo esa pequeña pulsión en el fondo de los ojos que amenaza con salir, y creo que esa fue la gota que hizo que rebalsara todo esto, eso sumado a los múltiples programas de edición de sonido que sumados no hacen uno, y no pude cambiarle el sonido al corto, y eso me molesta también. el corto que se me ocurrió en la ducha, en el mismo lugar en el que empecé a pensar todo esto, estando contenta de poder volver a escribir, y es porque estoy enojada, claramente, porque yo contenta no escribo. el corto que soy yo, y yo que soy el corto, tzu, ana, camila, como se llame. porque el sueño es sueño y yo soy yo y no distingo cuál es el real, pero el problema surgió cuando el sueño se mezcló con la realidad de todos los días, el día en el que mi amiga lo pellizcó y él gritó y ella me dijo que era real al fin y al cabo. así que bueno, creo que todo se resume en que tengo muchas ganas de extinguirme, tengo el cuerpo lleno de moretones y un dedo lastimado, creo que está por infectarse pero no importa, hay cosas más importantes que me preocupan, que me repito a mí misma como un mantra, lo importante en este momento es el corto, el documental, el festival, las telas. y quién le dijo qué a quién no importa, no importa mi dedo, no importan mis soluciones, sólo importa el corto, que soy yo, porque si el corto no está bien yo tampoco lo estoy, porque si ana no resuelve si es ana o es la mariposa yo tampoco lo voy a resolver, y eso es lo que me preocupa, soñar con mariposas y no saber si soy camila o si soy una mariposa; y lo que más me preocupa en realidad es que ni siquiera sé si me importa ya saber quién carajo soy.